Esa extraña forma de pasión, con dirección de Susana Torres Molina

Hace aproximadamente 2 meses terminé de escribir un proyecto de teatro físico sobre temática Auschwitz. Actualmente, estoy realizando una convocatoria para poder empezar a darle forma. Quizás sea por esto que he vuelto a ver teatro referente a procesos históricos desde que lo hice por última vez en el Centro Cultural Recoleta cuando se dio el comienzo de “Teatro por la identidad”.
Siempre pensé que el teatro de carácter social, aplica a cada ser humano, haya sido parte de lo que se esté exponiendo o no.

Está introducción personal tiene que ver con los planteos que me hice a la hora de decidir formar un proyecto de esta índole y repara en lo difícil que va a ser tratar de contar una historia tan sensible para todos, intentando brindar un punto de vista personal con respeto hacia la situación, los posibles sobrevivientes, sus parientes, o tratando de convencer a los eruditos sobre el tema que si bien un proceso histórico es único, los puntos de vista pueden ser múltiples.

Susana Torres Molina es quien hoy nos llama al Camarín De Las Musas con “Esa extraña forma de pasión”, una obra de su autoría y dirección que trata sobre la dictadura militar en nuestro país y los resabios de ella en nuestros días.
Este espectáculo que desde su estética espacial se divide en tres sectores para contar tres historias, dos de ellas a fines los 70´ y la tercera en la actualidad, paradójicamente tiene como punto interesante la comunión que conjugan entre sí a través de miradas de unos a otros y unos con otros. El brillante secreto de ésta situación elegida por la dirección, es que las miradas se acontecen cuando alguna frase exige ser reflexionada, digamos, cuando el espectador percibe alguna línea que le indica hacer una pausa, aunque sea en una mínima fracción de segundo. Es ahí cuando el actor “no concerniente” a esa escena específica también repara y forma comunión con la platea en el “sentir”. Acá, los espectadores nos metemos en la escena para ser participes tanto como los actores y esto se lleva a cabo porque está excelentemente lograda la combinación frase/tiempo.

Hablé hace instantes de tres espacios divididos, signifiquemos entonces…

La primer historia denominada “Los Tilos” trata de una pareja, Cecilia y Paco (Firorella Cominetti y Béla Arnau) que ingresan a un hotel alojamiento para evitar ser “chupados”. Paco, en representación del idealismo montonero y cargado con un arma, establece relación con Cecilia, quien representa para Paco una aliada incapaz de llegar hasta donde él considera necesario en pos de los “objetivos” trazados. Ella por su lado es quien pone en tela de juicio los métodos de sustentación de ideales, las consecuencias aparejadas y si tanta sangre derramada “sirvió para algo” cuando los líderes se están exiliando.

La segunda, “Sunset”, ubica a Laura, Carlos y Miguel (Gabi Saidon, Emiliano Diaz y Santiago Schefer) quienes se encuentran en un centro clandestino de detención. En esta situación se intenta llegar a un punto intimista de la vida de uno de los represores y la relación con “su” mujer, quien fue “seleccionada” como dama de compañía y quien acepta esta posición a fin de recibir “buenos tratos”.
Todo el tiempo se esta jugando la tensión del poder por sobre el otro, la mujer varía entre objeto/persona y por ello se entremezcla lo íntimo de este represor, por momentos justificando su accionar cuando argumenta lo que considera “debe ser” y el incontrolable pedido de auxilio escondido de lo que “necesita” para seguir.

Finalmente tenemos “Loyola”, que marca la actualidad de Beatriz (Adriana Genta), una escritora que esta siendo entrevistada por Manuel (Pablo Di Croce). Aquí hay un juego que si bien esta claro desde el comienzo, toma mayor relevancia con el paso del tiempo. El muchacho con la excusa de una entrevista basada en la obra de la autora, se acerca a ella para encontrar respuestas que no tuvo durante toda su vida referentes a su padre. Podría decirse, que si esta mujer sobrevivió a la tortura en aquella época (¿cómo lo logró? es que se pregunta Manuel), el muchacho en su desesperada búsqueda le proporciona una tortura mental en la actualidad llevándola a espacios que evidentemente no quiere regresar (¿por qué?).

Como decía, las historias separadas espacialmente tan solo por centímetros, conjugan el universo donde se desarrollará la obra, y con el correr de la misma, logrará mantener su sentido de unidad pero tomará carácter general ya que entre los espacios se acontecen cruces, pausas, miradas, respuestas gestuales y de opinión sobre lo que se oye y/u observa en los demás.

Algunos detalles a marcar respecto de las actuaciones.

En “Los Tilos” si no hay una mejor articulación y proyección de la voz, tanto por parte de Béla y Cecilia (quien además debiera hablar mas lento y no correr), los espectadores nos seguiremos perdiendo el 50% de los textos.

En “Sunset” hay una buena interpretación por parte de Emiliano, Gabi acompaña de forma acorde a su personaje, pero noté una excelentísima interpretación por parte de Santiago Schefer, donde todo esta perfectamente en armonía. El vestuario, el peinado, el fisic du rol, los ojos atrás de tanta ceja, la impronta de su caja torácica para sacar esa voz clara bien articulada y proyectada. Su forma de caminar el espacio, los matices para ser rígido cuando debe y exponer al personaje a un baile de ocasión sin mas esfuerzo y con la energía justa y necesaria. Me animo a dejarle un mensaje a este actor, creo que el personaje le queda chico señor, ha sacado usted el jugo al máximo de lo que le requería. Felicitaciones.

Y ahora me meto en camisa de once varas, En “Loyola” noto un intento por parte de Adriana de pasar por los estadíos que su personaje le marca, pero no consigue la fuerza necesaria para hacer creíble el lugar donde Pablo y sus textos la deberían poner. Me resultó una actuación carente de matices, muy lineal, superflua y que no convence. Lamentablemente queda muy expuesta por que  al lado tiene al muchacho que hace una muy buena y rica interpretación interna de lo que se esta jugando su personaje.

En conceptos generales, (que no me lea Paco), me parece que la directora acierta en el intento de neutralidad, en querer mostrar lo acontecido desde un punto de vista externo y ajeno a la situación. Por supuesto nunca se pueda estar ajeno, pero se nota claramente que a través de los textos no hay una bandera en defensa ni a favor de nadie, sino que hay alguien que cuenta (en una hora lo que se puede contar) su punto de vista de la situación para que el espectador reflexione y saque sus propias conclusiones.

Bien señores, ahora que estamos todos, pongamos la mesa, abramos los ojos y asumamos todos responsabilidades sobre lo acontecido. Hagamos las cosas necesarias para que no vuelvan a suceder y fijemos los objetivos donde deben estar para intentar reconstruirnos como sociedad.

Sitio web del grupo:
http://www.esaextraniaformadepasion.blogspot.com/

Prensa:
Simkin & Franco

EL CAMARÍN DE LAS MUSAS
Mario Bravo 960 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4862-0655
Web: http://www.elcamarindelasmusas.com
Entrada: $ 40,00 y $ 25,00 – Domingo – 19:00 hs – Hasta el 26/09/2010
Entrada: $ 40,00 y $ 25,00 – Sábado – 22:00 hs – Hasta el 26/09/2010

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