El olvido de los cuerpos, de Impacto Teatral, con dirección de Impacto Teatral

El olvido de los cuerposEstructuremos lo desestructurado para darle la bienvenida a este blog al grupo Impacto Teatral, con su presentación “El olvido de los cuerpos”.

El lugar: IMPA (Industria Metalúrgica Plástica Argentina), la fábrica recuperada por sus trabajadores en el año 1998 donde desde entonces funciona además un centro cultural. El espacio es un lugar frío, laberíntico, posee ventanales con cuadrados tipo baldosa pero de vidrio y otros tantos cuadrados donde los vidrios se hacen ausentes. Los pisos en su gran mayoría son de cemento y si llegamos luego de un día lluvioso, podremos observar que también se forman charcos debido a las goteras. Entre los patios que circundan algunas plantas hay conductos de chapa que sirven para arrojar la basura desde los pisos superiores hasta la planta baja, y ya su sonido pareciera ser parte del clima que genera todo el alrededor. Además, estaremos rodeados de algún que otro gato curioso que imagino desde ya cual será su función. Si uno se decide a deambular por ahí mientras espera que dé comienzo la función, podrá encontrarse con zonas absolutamente oscuras, pero que luego de un rato, acostumbrando la vista a esa oscuridad, mostrarán maquinarias que desconozco si estarán o no en uso, y si tiene mucha mala suerte como yo, hasta puede encontrarse frente a un caño que contiene ganchos tipo carniceros que ni dan ganas de pensar para que se usan o usaron.
Donde quiera que usted sea enviado para observar un espectáculo en IMPA, deberá subir por las mismas escaleras que los trabajadores (de la fábrica o del arte). Si pretende ascensores para llegar al tercer piso, tener un ágape con café y alguna masita, calefacción o refrigeración según la época en que concurra, una cómoda butaca, o alguien que pida su ticket al ingresar, le recomiendo cambiar de dirección. Esto es lo que usted tiene que saber respecto del espacio donde vivirá esta obra.

La obra: Hablar sobre la obra en sí es una herejía ya que no esta concebida para ninguna otra cosa que no sea su tránsito como espectador y/o como intérprete. Entonces, desde el vamos, estoy en problemas, porque no quiero adelantar absolutamente nada de lo que acontece. Por esto es que decido ir “por afuera” y reparar solo en mí “adentro”, el suyo será diferente, se lo aseguro.

El olvido de los cuerpos es una obra no convencional, que juega de cabo a rabo con los sentidos de cada integrante que tenga relación con ella, haciéndolo participe ya sea como espectador o como uno más de los cuerpos en escena. Se divide en momentos o fragmentos que intentan movilizar, incomodar, desafiar y dejar espacio a la interpretación y reflexión. Y si nos reposamos en la interpretación, según el último censo, debe haber entonces cerca de cuarenta millones.

Lo que le puedo asegurar, es que usted no saldrá de ahí igual a como llegó. Es más, en el afán de contenerse, hará como hace con esas películas de terror que realmente lo tocan, empezará a decirse por dentro “son actores, estoy en Querandíes 4290, todos tienen vestuario y maquillaje, si miro para arriba, veo que hay iluminador y sonidista, nada va a sucederme”. Ah por cierto, sepa que para el elenco es muy divertido saber que usted pensará esto… y hasta me animaría a decir que podrá decirse “misión cumplida”.

Si hasta acá se preocupó pensando que habrá un niño a su lado diciendo “I see dead people”, preocúpese más, porque ese niño será usted.

Bien, para poder adentrarnos en el contenido sin hacer que la obra pierda razón de ser (recuerde, esta obra debe ser transitada, no leída en las críticas), voy a abocarme ahora a como lo viví desde mi lugar de actor y director teatral, le pido disculpas por esta actitud ególatra, pero créame, le estoy haciendo un favor.

A los que tenemos relación con el teatro ya nos cuesta estar afuera sin estar un poco adentro, en esta ocasión, desde el lugar de participación, el grupo y su propuesta nos iguala a todos, entonces lo único que cambia es el “como lo vivimos” unos y otros. Así fue entonces, me encontré por primera vez en un espacio que no era ni adentro, ni afuera, sino en el medio, y el medio, no suele ser un lugar cómodo, al menos para mí. Si uno decide quedarse en espectador, lo más probable es que ante las diversas “invitaciones”, o se niegue, o sonría nervioso, quizás acceda o tal vez se quede inmóvil, etc. Mi posición inicial fue dejarme llevar y de espectador pasé a sentirme en un ejercicio de teatro con los actores como si fuera cualquier compañero de grupo, así entonces, supuse se enriquecería la experiencia del actor, que a esta altura debe estar acostumbrado y preparado para cualquier devolución que reciba. Cuando se “juega” con el público, las respuestas son inciertas y hay que estar atento.

Cabe mencionar que en este “jugar” el espectador en todo momento esta cuidado, protegido, y de esto uno también se da cuenta desde el comienzo. Si en algún momento Ud. llega a dudar, no tiene que ver con un descuido, sino con las sensaciones que el grupo logró transmitirle. Se sentirá incómodo en todo caso por sus temores, incertidumbres, inexperiencia con la estética planteada, pero no porque el grupo no resguarde su integridad física, a lo sumo, desestabilizará la psíquica! pero eso ya deberá resolverlo con su terapeuta, no con los directores…

Como director también me sucede que en las devoluciones o críticas que reciben mis obras, encuentro un feedback que retroalimenta. Digamos, uno crea un producto artístico, alguien cuenta como lo vivió y en ese contar, el creador se encuentra con cosas que ni siquiera imaginaba, esto entonces es lo maravilloso de la creación artística, lo que nos permite crecer en nuestra profesión y como ser humano. En base a esto, que me parece muy interesante, realizo ahora este comentario sobre un detalle, que vaya uno a saber si fue buscado o no, si así fue, es un gran acierto de la dirección, sino, también es maravilloso que haya sucedido porque habla sobre un logro del producto en sí mismo:

En un momento, en este contacto fluido que hay entre actores y público (de manera independiente en muchas ocasiones), una actriz se acerca a solicitar “monedas” ya que tiene hambre, en mi afán de “jugar” puse una moneda en ese tarro y la actriz responde con un beso en el hombro izquierdo, esta misma actriz, a posterior, se encuentra en una situación extrema, donde si por la situación en sí  uno quisiera interceder en pos de evitarla, imagínese entonces, si hace instantes tuvo a esa misma persona a 10 cm de su rostro mirándolo fijo y pidiéndole ayuda. Ahí es donde se involucra el pensamiento para uno confirmar que está en un espacio teatral, porque de lo contrario…

Respecto de las actuaciones todos los actores realizan un excelente trabajo para llevarnos al lugar que desean, incluso en un ambiente que no colabora con la cuestión acústica y por momentos se pueden perder oraciones. Dependerá entonces de nosotros ir buscando el mejor espacio para observarlos, escucharlos y ser parte de su propuesta. Físicamente nos obliga a movilizarnos, internamente, lo consigue más aún.

Leída esta devolución, ahora puede decidir si no aparece jamás por IMPA o decide asistir y ser parte de una experiencia que juegue con sus sentidos. Pero recuerde lo siguiente, durante esa hora, usted definitivamente podrá comprobar que aún vive, y eso no es poco.

Sitio grupo: http://www.impactoteatral.com.ar

IMPA – LA FABRICA CIUDAD CULTURAL
Querandíes 4290 (esq. Pringles) (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4983-5786
Web: http://www.impalafabrica.org
Entrada: $ 30,00 – Sábado – 21:00 hs – Hasta el 27/11/2010

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